Nuestros derechos cuando compramos por internet

Nos hemos acostumbrado a realizar muchas compras por internet. Pero ¿conocemos nuestros derechos como consumidores?
Es cierto que cada caso es diferente y la responsabilidad puede caer en varias empresas (transportista, tienda, banco, etc.). Pero hay una serie de cosas que deberíamos tener en cuenta durante la compra.
Las estafas son poco frecuentes teniendo en cuenta los casi 80 millones de compraventas por internet que se realizan cada año en Catalunya.
Pero si queremos ahorrarnos disgustos lo mejor será que hagamos nuestras compras en sitios webs conocidos. Y comprobar que aparecen en algún sitio los datos de identidad de la empresa y de contacto, para que en el caso de que haya alguna incidencia, sepamos a quién debemos reclamar.
Antes de confirmar la compra, vigilad que no haya opciones premarcadas que puedan implicar gastos adicionales.
Una vez hecha la compra, es obligatorio que el vendedor nos envíe una confirmación del pedido a través de correo electrónico o mensaje de texto.

Si nuestro pedido no llega debemos reclamar a la empresa vendedora. Nosotros no tenemos ningún trato con el transportista.
La tienda deberá darnos respuesta en un plazo de 30 días. Si en este margen de tiempo no hemos recibido respuesta, deberemos dirigirnos a una entidad superior, como la Agència Catalana de Consum, el organismo de la Generalitat que regula los derechos de los consumidores.
Si pagamos con tarjeta de crédito, podemos pedir al banco que cancele el pago o que no lo efectúe. Pero quizás es mejor hacer nuestras transferencias a través de plataformas de pago seguro, tales como Paypal.
Si el producto que hemos recibido no nos satisface, disponemos de 14 días para devolverlo sin tener que dar ninguna explicación. Es el llamado derecho de desistimiento y se justifica por el hecho de que al comprar algo por internet no podemos verlo físicamente.
Existen algunas excepciones, como los productos hechos a medida, las reservas de servicios con una fecha concreta (billetes y entradas), los productos que caducan de forma rápida (comida) o aquellos que no se pueden reutilizar por razones de higiene.
Las empresas tienen la obligación de informar a los compradores de este derecho y de las condiciones para devolver el producto. Por eso la mayoría de las compras online incluyen un formulario o una hoja de instrucciones de devolución que llega junto con el producto que recibimos en casa.
Ahora bien, los gastos de devolución no suelen estar incluidos en estos casos. Sólo en caso de que la devolución se produzca porque el producto es defectuoso o que recibamos por error un producto diferente al que habíamos pedido.
Siempre que no se indique otro plazo, la entrega del producto o el servicio se realizará dentro de los 30 días siguientes a la realización de la compra.